Hay muchas más cosas para decir sobre toda esta maraña de mentiras, manipulaciones, violencia, drogas, y por supuesto, personas (si así se les puede llamar teniendo en cuenta que la mayoría han perdido, prestado, vendido, prostituido o simplemente aniquilado por voluntad propia su dignidad), que hacen a este país el gran país que es, un punto del que pocos canadienses saben algo, porque los canadienses no están pendientes de joderse la vida con la puta mierda que sale de los demás países.
Es claro, no he dicho a que me refiero, pero imagino que ya se hacen una idea después de la descarada declaración del Partido de la U hace muy poco, la de promover un tercer periodo de Álvaro Uribe como presidente de la República. Y, que pena, yo solo puedo decir: ¡Están locos y aparte son cínicos! ¿A quién demonios en sus cabales se le ocurre semejante torpeza? Pues obvio, al partido del presidente. Esto no es una proclama democrática de respaldo a un presidente, es una amenaza del propio presidente a través de SU partido (y lo digo en el sentido no de que él pertenezca a esa agrupación política, sino en el sentido de que por el contrario la agrupación política le pertenece a él), amenaza que él mismo, porque es «políticamente correcto», niega, o que si bien no niega directamente sí niega con silencio pues ya nos tiene acostumbrados a que responde solo a lo que le conviene, su manera de callar hace mucho perdió el matiz de prudencia para simplemente mostrarse como lo que es, negligencia para con el país.
Muy aparte de lo que esté sucediendo con Chavéz, a quien yo también veo como un problema para Colombia, para todos y cada uno de los que habitamos y pertenecemos a este suelo; aparte de lo que pasa con el litigio territorial que sostenemos con Nicaragua; y también aparte de lo que nos hace desde décadas atrás y día tras día la guerrilla (FARC, ELN, EPL, ERG y ERP), los paramilitares (que ya ni sabe uno quienes son), los narcotraficantes, la delincuencia organizada y la propia policía y ejercito; Uribe es un mal presidente, un viejo astuto que lentamente ha vendido los recursos del país, más que cualquiera de sus predecesores, que con su imagen de mesías latigado ha manipulado la opinión pública, un viejo zorro, hijo de un terrateniente vinculado con el narcotráfico y primo de un paramilitar, gran parte su bancada de congreso se encuentra actualmente en la cárcel o investigada por nexos con paramilitares, y sin embargo indigna ver como tiene masivo apoyo del pueblo, la gente lo aclama, y es que él lo ha hecho todo muy bien, ha incrementado y creado nuevos impuestos, pero también ha abierto créditos a todo el mundo, como si endeudandonos fuésemos a salir del miserable hueco económico en el que estamos; ha generado más empleo, el DANE lo reporta así, y es obvio, todos los días hay mas vendedores ambulantes en las calles y más atracadores de a pie, imagino que esos últimos también los cuentan como empleados; ha logrado la desmovilización de guerrilleros aumentando la cantidad de soldados campesinos mal pagos en las filas del ejercito, desviando literalmente la mitad del presupuesto nacional en «inversión» al «conflicto armado y contra las drogas» (dicho sin eufemismos, guerra interna)... Un presidente que ha generado deudas y más deudas, que las ha «saneado» vendiendo las empresas del estado, un presidente que utiliza el miedo y el sentimiento de compasión como armas para manipular al vulgo, que en todos los sentidos que a la palabra cabe, en este país es mucho. Él sabe actuar muy bien como víctima, sabe como darle seguridad a base de miedo a las personas, sabe como aliviar las cargas económicas del pueblo con placebos, sabe como despojar a los más vulnerables e ignorantes de su dignidad brindándoles ayudas que si llamo miserables es por gentileza.
No estoy de acuerdo con un tercer mandato de Uribe, no estoy de acuerdo con este segundo que ahora tiene y no estoy de acuerdo con sus políticas de estado. Detesto sus pantomimas televisadas, odio el patrioterismo que promueve y me indigna ver como con eso ha logrado llenarse los bolsillos sin que el común lo note, y es más, lo aplauda, porque finalmente todo el resultado de la mega campaña patrioterista que ha impulsado le da resultados a su bolsillo. Aquí no se trata de orgullo nacional, se trata de comercio, de negocios, de dinero, y él se lleva su tajadita en todo eso, porque nadie trabaja gratis, y en el país de «los vivos» eso se sabe bien.
Espero que este periodo presidencial acabe pronto y que ni por casualidad llegue a ver yo la cara de ese gandul, miserable, corrupto y dizque «moralista» en el tarjetón de las próximas elecciones presidenciales, pues en ese caso me veré forzado a vomitar sobre su imagen, la del más inepto de los presidentes que ha tenido Colombia, donde por desgracia en ese cargo y en esas lides de la bellaquería el antecesor siempre es opacado. A fin de cuentas sea quien sea el que venga, las probabilidades de que sea mejor son del 0.1%, aún así prefiero otro mal nacido que nos joda más a todos, y no este mismo cabrón que ya me tiene colmadas las pelotas.
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