miércoles, julio 25, 2007

No

1. No, porque no quiero.
2. No, porque no.
3. No, porque no se me da la gana de responder.
4. No, porque la cobardía me agobia.
5. No, porque porque así es mejor.

Nada tan insultante como recibir un NO sin recibirlo... Algo pasa, ¿puedes encontrarme? Sí, sí puedes, pero aun no lo haces.

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viernes, julio 20, 2007

20 de julio

Infeliz 20 de julio, país... Y a partir de hoy en Bogotá el pasaje de Transmilenio a la módica suma de $1400, todo por un mañana mejor.

Uribe estará en San Andrés con el desfile de todos los años, esta vez las avionetas OV-10 no sobrevolaran el cielo bogotano, lo cual no extrañaré, como tampoco la presencia de ese tipo en mi ciudad.

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miércoles, julio 11, 2007

Colombiamoda

Qué lindo, vacaciones de mitad de año, y para cerrarlas con broche de oro, Colombiamoda, magno evento de la «moda» colombiana, evento cultural y recreativo, pues: cultural porque ¿qué más cultura se le puede pedir a un colombiano? ¡Vallenato y fútbol!; recreativo porque nada mejor que ver culos, tetas y pijas forradas para olvidarse del gurre que se tiene por esposa o esposo. Claro que aquí lo importante, lo primordial, es ver las nuevas generaciones de «creadores» de «moda» en Colombia, porque obvio, colombiano que se respete tiene en su armario un vestido de Ricardo Pava u Olga Piedrahita, esta ultima siempre innovando, rompiendo esquemas, mejor dicho, la Coco Chanel criolla, ¡qué orgullo! Y pues claro, allá está metida toda la «crema y nata» del país, todos comentando lo importante de la moda en Colombia, un país donde tres cuartos de la población es pobre, y de ellos más de la mitad no solo es pobre sino que vive en la inopia... Pero eso por supuesto es lo de menos, sobre todo en Medellín, una ciudad pujante, «echada pa' lante», de donde proviene todo lo bueno de Colombia, desde Pablo Escobar, pasando por los ya prestigiosos a nivel mundial, grupos de sicarios profesionales, hasta nuestro inteligentísimo Presidente Álvaro Uribe (quien seguro le sacó lo inteligente al edificio de EPM), sin olvidar a su predecesor César Gaviria (en esa época el edificio de EPM era otro), una ciudad llena de comunas, de barrios marginales, como todas las ciudades de este país, una ciudad llena de gente pobre, de gente que se viste, por supuesto, con lo más excelso de la moda criolla.

Pero lo mejor de todo viene con el enorme cubrimiento de los medios, porque eso sí, para el entretenimiento barato, para mantener a la gente pegada al televisor con estupideces sí hay dinero, para eso sí, y bueno además porque la selección de fútbol, como siempre, hizo el ridículo, dejando por el piso eso de lo que la mayoría de colombianos, idiotas, se jactan, el buen fútbol del país, el buen fútbol que se quedó en ese maldito cinco a cero frente a Argentina ya hace más de una década en Buenos Aires, no hay más, en Colombia ni el fútbol sirve para algo, o bueno, sí, para que la gente se mate a puñal por la camiseta de un equipo, para que la delincuencia se concentre los domingos en los estadios dándole al resto de la población algo de calma por tres o cuatro horas, y eso, porque como son tantos los delincuentes que pululan por Colombia, pues lo de la calma es bastante relativo, digamos que se reduce en un porcentaje notorio, pero de ninguna manera se calma en realidad, aquí la delincuencia es el corazón, nunca se detiene, el día que se detenga Colombia muere.

Ya retomando lo de Colombiamoda, este importante evento en el cual los ojos del mundo están puestos, al que le dan primera página en el New York Times, que es la noticia principal en la sección de farándula de CNN y que como si fuera poco es cubierto por la BBC… Mejor dicho, cuando esto sucede, el planeta se paraliza, viene Raimundo y todo el mundo a ver los importantes avances en la moda colombiana, vienen a comprar las telas que en Italia no fabrican, vienen a comprar más barato que en China y sobre todo a gozar de la prostitución en que está sumida la juventud del país, somos la Cuba de principios del siglo veinte en el siglo veintiuno, el paraíso que la decadencia europea quiere, mujeres bellas prostituidas en maneras inimaginables, cocaína de alta pureza a precio de huevo, bajos costos en todo y gente muy amable, porque el xenocentrismo del colombiano es enorme, solo hay que ver al «respetable» señor Presidente de la República lamiendo culos de senadores en Estados Unidos en busca de que le aprueben su benévolo TLC.

Bueno, ¿qué más da? Olvidémonos de la delincuencia, de los hampones de la calle que cada día son más y peores, olvidémonos de los secuestrados... ¡Ah! no, de esos sí se acuerdan ahorita por lo que mataron a los diputados del Valle, pero en cosa de dos semanas se les olvida y todo normal, lo de siempre, los franceses jodiendo por lo de Ingrid Betancourt (quien fue secuestrada por torpeza propia) y ya; olvidémonos de los desplazados por la guerrilla y los paramilitares, de la violencia intrafamiliar que padece nuestra inculta y enferma sociedad; olvidémonos de los violadores que abundan en la calle, de los policías corruptos que colaboran con la delincuencia, de los políticos involucrados con guerrilla y paramilitares, de la cantidad de tribus urbanas violentas, estúpidas y ciegas que pregonan cualquier cantidad de barbaridades... Mejor sigamos con la vida real, con la Colombia de verdad, lo que necesitamos es más Colombiamoda, más selección de fútbol, más Montoya (¿ese tipo qué?), más Shakira, más Juanes, más diseñadores de trapos; sentémonos todos frente al televisor comiendo papitas con sabor a chorizo con limón (que nos hacen sentir más colombianos) y apreciemos la gloria de nuestra gran industria nacional en las pasarelas de Medellín, claro, obviando que la mayoría de las grandes empresas «colombianas» pertenecen a extranjeros por aquello de la «inversión extranjera» impulsada por nuestro amado Presidente. Apreciemos la gloria del país, «¡oh gloria inmarcesible!», amemos nuestra cultura, es decir el vallenato, el reggaeton y el tropipopo. ¡Ah! Qué bella es mi Colombia, siempre tan autentica, tan creciente... ¡Colombia is passion! Me enorgullece el Buque Gloria, el Submarino ARC Pijao. No, ¡qué verraquera! Colombia es el mejor teatro del mundo, eso sí, porque mantener a toda una población envilecida con estupideces de farándula es un logro que solo Colombia podía alcanzar.

¡Ah!, y mis condolencias, país, por lo de López Michelesen, sin él no podremos mejorar, que el Divino Niño y el Sagrado Corazón lo tengan en su gloria, porque ya no podrá disfrutar más de la «gloria» de Colombia.

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