¿Y quién dijo que ser amable era necesario o bueno? ¡Qué se jodan! Bien dicen por ahí que cuando no hay nada bueno que decir es mejor callar, es mejor también no mirar, no hacer gestos, limitarse a respirar... Si aprendiésemos a callar más seguro entenderíamos mejor el silencio de los demás, si dejásemos de lado las miradas de juicio, los gestos aquellos que tratan de «romper el hielo» y demás idioteces de corte social, seguro podríamos vivir mejor sin personas innecesarias, sin relaciones de palabra vacía y saludo de cortesía.
Nadie nos necesita, dejemos de creernos importantes, no hay misión en la vida más que velar por el bien propio, ya de hecho es mucho como para estar pendientes de hacer sentir bien a los demás, con no hacerles mal basta, y si buscan compasión, y si buscan alivio, siendo sinceros les ayudaremos más que con frases de aliento que se sacan de un rincón empolvado de la mente en casos de emergencia.
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