Toda una odisea esta vaina de estar sin internet… ¡que sedentario me he vuelto! Soy putamente vicioso de esta maldita cacharra, ustedes saben, los vicios no se abandonan, se cambian. El hecho es que esta semana que pasó estuvo de los mil demonios, desde el viernes anterior a ella estuve de mudanza (no digo trasteo porque al parecer es una palabra demasiado colombiana y en otros lugares como que no la entienden) el sábado después de cargar vainas cual mula y subir y bajar escaleras medio enguayabado casi todo el día, con mucho pereque y joda, finalmente me pude volar un rato a verle la jeta a la partida de vagos blogers en el TOLM, un gusto conocerles mis queridos desocupados, estuvo buena la cosa, con hecho curioso y todo incluido en la noche, el muchacho hippie y otros saben de que hablo; se les agradece por demás el mini septimazo, siempre me ha gustado caminar de noche por ahí. Saludos para todos, en especial para el ya conocido señor Muelle, la señorita Carolina, Juliette, don Giorgio, el Esquizoide, mr. Sarcástico, we... Vargas (que gracias por las fotos), Mao y otros que se me vuelan, aunque la verdad no son muchos por aquello que le veo la cara a varios pero por mi innato ser asocial (no antisocial) no les cruzo palabra, en fin. Cuando la cosa se ponía como buena me tuve que retirar del TOLM, tome un bus que me dejo algo lejos de casa, pero no habiendo más tocaba así, y tuve que caminar por un lindo lugar, calles que no me traen muy buenos recuerdos.

El domingo desde temprano siga pasando cosas de un lado a otro, esque la mudanza fue del interior dos, segundo piso, al interior uno, cuarto piso; un poco mas sencillo que una mudanza de más distancia, pero eso de subir y bajar escaleras continuamente cargado de cajas y diversas cosas todo el día, llega a ser bastante agotador. El lunes quedó todo en el nuevo apartamento, y me puse a organizar un poco porque estaba demasiado desordenado, además mi mamá, que hace transporte escolar, estuvo toda la semana en la vuelta de renovar licencia y todos esos papeleos de mierda, eso fue otra cosa que me mantuvo ocupado en la semana, me toco encargarme de la casa solo toda la semana porque ella no estuvo ningún día con tanto que le tocaba hacer, incluso el jueves la acompañe a la tercera revisión tecno-mecánica del carro en el Tunal, lugarejo de estafadores y ladrones, no hallan la manera de sacarle dinero a la gente, hasta le exigieron que soldara la silla del conductor para dejarla estática, cosa que me pareció absurda, no se, a mi se me hace puro negocio eso de devolver los carros de la revisión por maricadas de ese calibre, es estúpido que le exijan eso a la gente, si fuese más seguro tener la silla soldada los carros vendrían de fabrica así ¿no? Digo… aparte de los inconvenientes que genera no poderla reclinar, ahora no nos las vamos a picar que sabemos de seguridad más que los japoneses ¡ja! Pero bueno hubo cosas bacanas, anduve viendo Dragon Ball en las noches, me sentí niño de nuevo con eso, también me di suculentos banquetes de Los Padrinos Mágicos (caricatura bizarra pero fabulantástica), por supuesto de Los Simpsons y Alf, incluso volví a ver Radio City en CityTV y hasta miré Merlina el miércoles, claro, eso ultimo porque Valentina Acosta es una de las fascinaciones sin sentido que tengo, pues la novelita esa apesta, incluso me dio rabia ver a Valentina chillando cual magdalena veneca, me la cagaron, maldito RCN, todo estaba bien hasta cuando la sacaron de presentar El Videodromo y se la llevaron para el súper canal de don Ardila Lulle a hacer novelitas, pero bueno… ¡todo poderoso dinero! No hay nada que no puedas hacer. En fin, al menos volví a ver a mi Valentina (porque por esta semana me reencontré con la caja del diablo) después de mucho tiempo ¡ah! Ni decir la vez que la pille en el Exito mercando, pero como yo tengo encima un karma llamado timidez no me le acerqué a más de cinco metros. Me desvío del tema, retomo. El miércoles acomodé medianamente decente mi habitación, pero hay muchas cosas por hacerle, comenzando por cambiar las persianas que me tocaron… malditas persianas rosadas, apenas reciba mi próximo pago me compro unas cortinas decentes, además porque las persianas no me cubren bien de la luz exterior, mejor el viejo sistema de la tela colgante. Finalmente el viernes me trasladaron la conexión de internet al apartamento nuevo, recibí nuevo libro para corregir y es de más de quinientas páginas, así que me espera un trabajo pesado, y teniendo en cuenta que de toda la semana solo fui a clase el sábado, como que el panorama de las semanas que vienen pinta algo oscuro, me toca adelantarme en la U, corregir el ladrillito ese y terminar (si es posible) de organizar como se debe mi habitación.
Bueno, esa fue mi semana (casi completa) sin internet, algo que no le importa a nadie y que me puse a escribir de desocupe, estuvo demasiado egocéntrica la entrada esta, contando mis pseudo-aventuras como si a los demás les importara, y peor aun, como si les “cautivase” leerlo, pero bueno, no es el tipo de cosa que comúnmente escribo, aunque me di cuenta que suelo tener una que otra vez este tipo de lapsus (con este van tres contando desde mi viejo space) en los que escribo sobre las cosas que me han pasado en el día o algo así. Lo que no me gustó de esta entrada, en especial fue aquello que quedo demasiado “querido diario” como han dicho ciertos personajes por ahí, pero vale, se me perdona alguna que otra vez ¿no? Y si no les gusta de malas, es mi blog, escriba lo que quiera en el suyo, y si no tiene muérdase los codos, a mi no me joda.
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