Diccionario para comprender las religiones. Un grupo de académicos de las más prestigiosas universidades sacrificó su tiempo libre elaborando el presente Diccionario para comprender las religiones y cosas afines. El objetivo de este diccionario no es otro que el de llenar un vacío: las nuevas generaciones necesitan de una guía rápida y práctica para comprender ciertos términos que usan mucho los abuelos y que aparecen en las noticias cada vez que se acerca una fiesta “religiosa”. Como los jóvenes del siglo XXI no han sido educados por los maestros sino por la televisión, es muy importante ofrecerles esta ayuda conceptual que les permita desenvolverse con más eficiencia en el agitado mundo globalizado. Debemos celebrar la aparición de este Diccionario como un acontecimiento sin par en el mundo intelectual... Si Ud. nació antes de 1980 (en el siglo pasado), tómela con frescura y buen humor, pues, después de todo “árbol que crece torcido su tronco jamás endereza” (Esto lo entendió ¿o no?). Si Ud. nació después de 1980 (mejor dicho, si no entendió lo del “árbol”), tome este Diccionario con mucha seriedad. De la compresión de estas nociones depende en buena medida el que pueda entender algo del mundo complejo que le rodea y del que ¡oh sorpresa! usted hace parte.
Ateísmo: secta religiosa que practica la gente entre el 2do y 8vo semestre de universidad con el único objeto de no sentir culpa para consumir drogas e incomodar a las tías beatas. Esta fe generalmente se pierde cuando el estudiante se ve abocado a hacer su tesis de grado o su pasantía en algún lugar lejano o pobre donde no hay cajeros automáticos. // Reacción natural en toda persona inteligente cada vez que ve a algún fanático religioso suicidándose con otros treinta dementes liderados por un gringo. // Credo que practica muchísima gente pero que la gran mayoría niega.
Bancos: bellos y elevados templos sagrados a los que se entra sólo si eres un elegido de Dios.
Biblia: libro largo, mal editado y carente de todo hilo conductor que aparece siempre en las mesas de noche de todos los hoteles occidentales. Hay gente que lo regala en las calles mientras esboza una espantosa sonrisa muy similar a la de los cajeros de McDonals. No se tiene noticia hoy en día de nadie que lo haya leído completo. Excepto Germán Arciniegas, un intelectual colombiano del siglo pasado que ya murió. Se sabe que tiene un final espeluznante pero perfectamente indescifrable. Hay fragmentos interesantes que cuentan las aventuras de un tal Jesús y sus amigos, pero carentes de toda gracia estilística. Su autor desconocía por completo el suspenso. Eso lo hace de mal gusto: en algunos pasajes de los primeros capítulos ya advierte lo que va a suceder después. El comienzo revela una potente imaginación, pero no convence. No hay constancia en los personajes, la historia se corta abruptamente varias veces y hay páginas enteras que son un completo desperdicio, especialmente cuando el autor se ensaña en describir el árbol genealógico de los personajes. Tiene a veces un “aire” similar a Cien Años de Soledad, sólo que el realismo mágico en un pueblo nómada del desierto no “pega”. Da rabia que las historias suelen ser inconclusas. Un pueblo busca una tierra prometida y nunca se sabe si realmente la encuentra. Hay con todo cosas que se salvan. El capítulo sobre un tal Job es de un humor negro incomparable. El cuento del paraíso no tiene nada de politicaly correct (es bastante machista a decir verdad) pero está tan bien contado que hasta ahora ninguna mujer ha dudado de su verosimilitud. En la segunda parte hay diálogos muy bien logrados: unos personajes llamados fariseos responden siempre la estupidez más apropiada para el momento y estimulan las respuestas divertidas del tal Jesús. Aunque eso de contar la misma historia cuatro veces resulta ser un inútil experimento literario que le quita impacto a la obra.
Bien: objeto de consumo. // Dinero
Budismo: invento de algunos pueblos orientales diseñado para hacerle creer a los occidentales que su total ausencia de moral tiene una profunda justificación filosófica. // “Importaculismo”
Budismo zen: práctica consistente en creer que sin pensar (es decir, meditando) se puede ignorar el fastidioso olor de los excrementos. Generalmente funciona, sobre todo a más de 4000 mts de altura, donde hay poco oxígeno. También se dice de la campaña de publicidad creada por las familias pudientes del Tibet para que Occidente los considere místicos de inusitada lozanía espiritual y los proteja del perverso comunismo chino.
Catedrales: antiguas edificaciones kitch en las que en el remoto pasado se celebraban los negocios importantes.
Catolicismo: conjunto de prácticas folklóricas de los pueblos del sur llenas de un vistoso colorido y muy atractivas a los turistas. En Irlanda del Norte, motivo para matar protestantes.
Científicos: secta de druidas y/o alquimistas que visten con hábitos sagrados de color blanco. Están encargados de hacer ritos llamados experimentos por medio de los cuales pueden descubrir fórmulas mágicas que permiten hacer prodigiosos y potentes hechizos llamados inventos. Con esos inventos se puede convertir el trabajo de cualquier “Mercurio” en Oro Puro (dólares). En los países del norte son dueños de increíbles artilugios: son capaces de hacer tomates de proporciones descomunales y de hacer copias idénticas de la misma ovejita. Sin embargo, si se les pregunta sobre el buen o mal uso de sus descubrimientos, siempre salen con un extraño cuento sobre la “neutralidad” de la ciencia y la búsqueda “desinteresada” de la verdad. Pero todo el mundo sabe que se trata de una simple estrategia para poderle vender su potente brujería al mejor postor.
Científicos sociales: vulgares imitadores de los científicos que durante mucho tiempo quisieron pertenecer al credo comunista pero que ahora practican el culto democrático, el feminista o el ecológico (a veces los tres al tiempo). No llevan batas blancas, no tienen laboratorios, en fin, no tienen nada de científicos, pero adoran con extraños ritos cosas incomprensibles: películas de cine baratas de directores con nombres raros que no producen nada en las taquillas, músicos que sólo usan guitarras medievales y cantan cosas sobre el “pueblo” e imágenes de ídolos revolucionarios del pasado.
Comunismo: secta fanática que cree que permitir la entrada del libre mercado al país es como perder la virginidad (incluso más grave). // Antigua práctica religiosa de los operarios de las fábricas y de algunos clase media con pretensiones intelectuales consistente en crear clubs llamados “sindicatos” financiados por las mismas empresas o “partidos” pagados por el Estado. En los años 60 del siglo pasado el comunismo fue la religión de algunos marihuaneros o adictos al tabaco que se internaron en las selvas de los países tropicales con rifles al hombro sin ningún objetivo claro alguno, excepto el de hacer un show de heroísmo. Hoy en día esos grupos de selváticos, que sólo sobreviven en un país del sur llamado Colombia, no consumen la droga sino que la siembran, la procesan y la exportan con sorprendente eficiencia. También, durante el siglo XX, “comunismo” fue el nombre con que se conoció a la versión industrializada de la Iglesia Ortodoxa Rusa y su Zar (quien durante esta época se denominó, onerosamente “Secretario General del Partido Comunista Soviético”).
Comunismo chino: cosa que nadie entendió en el pasado y que aún hoy en día nadie entiende.
Confesión: táctica utilizada por algunos narcotraficantes “soplones” mediante la cual denuncian a sus colaboradores para que el sistema judicial les reduzca la pena.
Confusio: antiguo sabio chino que nadie cita sino para decir cosas obvias con apariencia confusa. De ahí, probablemente su nombre.
Créditos: prebendas sagradas a las que sólo accedes si eres un fiel adepto a la religión bancaria y cumples estrictamente los mandamientos o normas morales de la Santa Tarjeta de Crédito. También se dice del dinero que otorga en calidad de préstamo el Sagrado Templo del Banco Mundial a los países que cumplan estrictamente y de forma literal con la dieta kosher, también llamada “ajuste fiscal”. Los créditos son los únicos compromisos morales de los gobernantes de las naciones.
Cristianismo: poderosa y antigua campaña de publicidad diseñada por algunos pescadores judíos para hacer que la gente consuma pescado en cantidades desproporcionadas al menos una semana al año.
Democracia: credo religioso profundamente místico que afirma la existencia de una realidad trascendente y adora fielmente a un Dios inmaterial. Sus iglesias se llaman ONG's, sus mandamientos se llaman Derechos Humanos, y su creencia metafísica fundamental es en la existencia de una hipotética “igualdad” entre todos los seres humanos (cosa que nadie ha podido experimentar o probar nunca).
Ecología: versión supersticiosa de la economía. A veces las dos se confunden. También se la puede considerar como una forma de zoolatría. En sus versiones más groseras es clorofilatría. Hay diversas sectas: algunos adoran a los mamíferos medianamente inteligentes (delfines, ballenas, perros... humanos) pero persiguen a las cucarachas con voracidad. Este es el ecologismo de muchas amas de casa, ejecutivas y niñas bien. Los hombres están tan generalmente ocupados en acostarse con estas últimas que no se preocupan de esas cosas. Otras sectas, más comunes, odian a los seres humanos y abogan por su destrucción (o al menos su reducción considerable). Muchos sueñan con vivir en el campo al estilo del neolítico (con taparrabos y esas cosas). También se entiende por ecología a las justificaciones animalistas (hablar de humanismo aquí podría ser un error) usadas por los países del norte para que los países del sur no puedan vender el producto de su pesca o sus tomates. En general, agrupación de fanáticos que cree paradójicamente que a los animales hay que darles un trato más "humano".
Economistas: sectas de astrólogos de diverso talante que adivinan el futuro con extrañas bolas de cristal hechas de símbolos matemáticos. En los países del norte deciden por los gobernantes. En los países del sur pretenden hacerlo también, aunque los gobernantes de estas regiones les toman del pelo con facilidad.
Éxtasis: hostia química que genera lo que su nombre indica.
Fe: según los manuales de superación, confianza estúpida que se debe otorgar la gente en sí misma cuando se siente demasiado estúpida. // Antiguamente, esperanza en la vida eterna. Actualmente, esperanza en que esta vida no sea eterna. // Cosa que le proponen los hombres de éxito, cuando ya son exitosos, a los hombres sin éxito para que no se decepcionen demasiado por su fracaso.
Felicidad: extraño efecto que producen las drogas sintéticas en un after party // efecto producido en ocasiones también por la marihuana.
Feminismo: religión de las mujeres feas y/o amargadas. // Secta que defiende que las mujeres tengan más puestos de trabajo para que las empresas que producen cosméticos y ropa femenina no se quiebren. // Según algunos especialistas, invento de algunos hombres para que las mujeres se emborrachen y se acuesten con ellos sin ningún complejo y trabajen para que paguen la mitad de la cuenta. Este es el sentido correcto desde el punto de vista moral.
Filósofos: gente crazy y pseudointelectual que se la pasa diciendo cosas irónicas y cínicas. En realidad no conforman ninguna religión ya que son muy díscolos. No comparten ninguna creencia común y nunca están de acuerdo en nada. Critican a los economistas, a los científicos, a los comunistas, a los protestantes, a los católicos, a los judíos, a los científicos sociales, a sí mismos... y en general a todo el mundo, pero nadie les hace caso. Esto último es evidente porque casi nunca salen en televisión. Viven en las Universidades, de lo que producen los científicos. Los que más se parecen a una secta son los franceses, quienes escriben libros que nadie entiende. La secta anglosajona, mucho más dogmática, escribe artículos especializados que imitan en su forma a los de los científicos, pero que en cambio no dicen nada de importancia. En el pasado siempre estorbaban con sus ideas dementes. Eran serios. Sabiamente los antiguos les hacían beber cicuta o los incineraban en las hogueras. El mundo globalizado los considera inofensivos, pues se ha dado cuenta de que en efecto lo son. Además son pocos, poquísimos. Son como una especie de gente en paro que tiene un seguro de desempleo llamado “sueldo de profesor”.
Herejes: en el pasado, gente extraña y condenable que no compartía el credo propio. Hoy en día, todos los que defiendan que los Derechos Humanos no tienen sentido, que el machismo es justificado o que los delfines podrían ser un plato delicioso.
Hinduismo: práctica insensata consistente en creer que cualquier cosa que se mueva es la manifestación de un mismo dios y que por tanto no es comestible (los chinos practican la dieta inversa: se comen todo los que se mueva) La idea tiene algo de lógica: después de todo, ¿quién se puede alimentar de un ser inmaterial? Por eso la mayoría son flacos (¿ha notado Ud. que en cambio los budistas suelen ser obesos?). También se dice de la gente inteligente que adora las vacas, y no ideas abstractas contradictorias. Se bañan una vez al año (en el mismo río) y creen que toda acción trae consecuencias (doctrina del karma). Por eso casi nunca hacen nada, excepto software.
Hitler: Fundador de la religión nazi. Es un ejemplo de superación personal: con un aspecto físico ridículo (él era un imitador alemán de Chaplin y de Chespirito) logró darle órdenes a todo el pueblo alemán, cosa que hasta ahora sólo él ha podido (esto, evidentemente, habla muy bien de los alemanes). Su mayor idiotez consistió en intentar conquistar a los rusos sin suprimirles el suministro de alcohol. // En Occidente: la encarnación del demonio.
Ídolo: futbolista famoso.
Iglesia Católica: conglomerado de gente disfrazada, organizada al estilo del Imperio Romano, que simula seguir los dictámenes de un líder que imita con sus gorros a los faraones del antiguo Egipto. En los países del sur ejercen el mismo poder que los economistas del norte. Por extensión, se dice de los habitantes de los pueblos del sur que la patrocinan, pero que nunca siguen sus dictámenes sin pedir nada a cambio (aunque nunca se lo den).
Iglesias Cristianas: grupos de música muy malos cuya única forma de atraer a la gente a sus conciertos es ofrecerles la esperanza de la vida eterna.
Iglesia Ortodoxa: Iglesia Rusa
Iglesia Rusa: Rusia
Inflación: número porcentual áureo y sagrado con el que los economistas controlan la voluntad de los gobernantes.
Islamismo: confianza excesiva otorgada por algunos pueblos semitas, iraníes y/o turco mongoles a las antiguas palabras de un mercader árabe que quería pertenecer al gremio de los pescadores cristianos o al gremio de los economistas judíos, pero que por cuestiones obvias del mercado no lo dejaron. // Hoy en día: amplio mercado inaccesible a las empresas judeocristianas y que vende el petróleo muy caro.
Jesuitas: miembros de la Iglesia Católica que hace algunos siglos fundaron una empresa antecesora de la Microsoft y de Virgin llamada Jesús Co. o Compañía de Jesús. Lo mismo que la Microsoft y Virgin nadie sabe cuánto dinero ni divisiones tienen. En algunos países del sur tienen una especie de acuerdos comerciales con los Estados llamados “concordatos” que les permiten ganar sin pagar impuestos. Buena parte de sus miembros son intelectuales y algunos practican el credo democrático.
Jesús: judío mechudo que en las rumbas hacía aparecer mágicamente más vino. Hippie. Aunque era hijo de un carpintero, nunca siguió el oficio de su padre, sino que se dedicó a motivar a los pescadores judíos de su época en seminarios gratuitos de superación personal, para que mejoraran los resultados de su negocio, internacionalizándolo. Tal vez por eso lo clavaron a un par de palos (los carpinteros). Precursor del espíritu globalizador. Según los protestantes, su slogan era algo así como “lo importante no es ganar, sino competir”. Según los católicos su slogan era “lo importante no es ganar, sino jugar”. Propuso: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Muchos le han hecho caso, pero como la mayoría de la gente se odia a sí misma, ya ven los resultados. El otro problema es que la mayoría de la gente aún no ha entendido qué significa “prójimo” dando por descontado que “amar” es un verbo que todo el mundo usa cuando no sabe de lo que está hablando.
Judaísmo: escuela de economistas que desde los tiempos de los egipcios ha ayudado a los gobernantes a enriquecerse a costa de los pobres en los tiempos de crisis. Por extensión, la misma escuela cuando busca enriquecerse a sí misma.
La Riqueza de las Naciones: nombre con el se conoce el Texto Sagrado de la religión occidental, revelado al profeta Adam Smith.
Libre Mercado: Dios de Occidente.
Madonna: reina de la música pop de los años 80.
Mahoma (Muhamad): nombre muy común entre los inmigrantes marroquíes en España.
Mal: palabra carente de significado que aparece a menudo en los márgenes de los exámenes de la universidad después que los ha leído el profesor.
Misticismo: cosa del pasado que no reviste mayor importancia. Actitud de gente que parece estar en las drogas.
Mito: imagen publicitaria de algún personaje de la farándula que sigue teniendo éxito a pesar del paso del tiempo. Por extensión, toda imagen publicitaria que dure más de un mes.
Mitología: ciencia de la farándula. // También se dice de la mezcolanza de personajes con superpoderes que aparecen en las series de manga japonesa.
Moral: arbusto que produce moras. // También se dice del recurso retórico que la gente deep usa para manifestar su envidia con la gente fresca.
Navidad: época del año en la que se hace imposible transitar tranquilamente por un centro comercial // Fiesta religiosa.
Nazis: fanáticos poco sutiles del siglo pasado que creyeron en la estúpida idea de trastocar las leyes del mercado y hacer que los economistas judíos no las gobernaran (lo que por definición es imposible). Sus métodos se caracterizaban por ser burdos y su publicidad era demasiado evidente, pues invertían toneladas de dinero en campos de concentración y cámaras de gas, cuando todo el mundo sabe que es más barato fusilar a los indeseables apenas sean atrapados. Obviamente eran humanistas que creían que una muerte con gas es más digna que un balazo. Sin embargo, su imaginería religiosa revestía cierto "encanto" y se vestían muy bien.
Neoliberal: apelativo con el que los enemigos de la fe economista pretenden insultar a su miembros, cuando en realidad los elogian.
Papa: actualmente, viejito bondadoso, carismático y políglota que lidera la Iglesia Católica y que opina sobre todos los temas sin importancia real (el aborto y esas cosas). // Antiguamente, nombre con el que se denominaba a los zagaces políticos que regían los destinos de los miembros de la Iglesia Católica cuando esta era un negocio de importancia (pues monopolizaba el mercado).
Pecado: en el Caribe, pescado. // Antiguamente así le decían a todas las actividades que tuvieran que ver con sexo o que tenían algún interés meramente sexual; es decir, así le decían a todo. Esto se explica porque en el pasado la gente tenía la creencia vulgar de que uno debía acostarse con una persona por motivos distintos al sano placer sexual. A esos motivos adicionales usualmente los denominaban “amor”. Hoy se sabe que con esa palabra sólo se estaba haciendo referencia oculta al dinero, al orgullo y otras cosas que si bien son necesarias, uno no necesariamente tiene que condicionarlas a los orgasmos.
Penitencia: ridículo castigo que se le impone al jugador que no quiera decir la verdad en el famoso juego de “la botella” .
P.I.B: medida metafísica de la espiritualidad de un país.
Plazo de pago: perdón otorgado a los pecados cometidos.
Protestantismo: práctica propia de los pueblos del norte consistente en sentir culpa por no trabajar, por fumar en los lugares prohibidos (bueno, en realidad ya no tienen dónde fumar) y hasta del simple hecho de existir, pero nunca del hecho de robar. En Irlanda del Norte, motivo para matar católicos.
Rusia: país de antiguo credo comunista que ahora se debate entre la corrupción del libre mercado y la corrupción del Estado que no deja libre al mercado. Todos sus miembros son alcohólicos. No te confundas, es una religión. Ser ruso (como ser Colombiano — según decía Borges—) es un acto de fe.
Salsa, Samba, Son: hechicería originaria de los países del sur. Útil para despertar los instintos sexuales tantos años reprimidos por la culpa protestante en las gentes de los países del norte. En los países del sur, ritos previos a la cópula.
Tecno: música mística que transporta a los seres más allá de sí mismos y les permite experimentar un contacto directo con lo trascendente, siempre y cuando hayan comulgado con el éxtasis.
Tecnología: hechicería originaria de los países del norte y creada por los científicos en sus templos llamados laboratorios. Útil para complicar las cosas y hacer más caro cualquier procedimiento. Es la clave que le permite a las Universidades sobrevivir.
Tolerancia religiosa: práctica consistente en ignorar sistemáticamente, o despreciar y mantener a raya (estas tres cosas generalmente son lo mismo) a los miembros de credos religiosos distintos al propio. “Respetar otros credos” generalmente significa “Desconocer otros credos”. La practica el 100% de la humanidad.
Universidades: clubes sociales que los padres pagan a los jóvenes para que durante unos cuantos años se dediquen a las drogas y al ateísmo. Algunos se quedan a vivir allí, convirtiéndose en científicos (generalmente los que llevan gafas gruesas y hacen todo lo que dice un sujeto llamado “profesor”).
Verdad: chisme que aparece en los periódicos. Así el periódico lo desmienta después la gente disfruta más si lo sigue creyendo. // Por extensión, cualquier idea que difícilmente abandonamos o que nos resistimos a dejar de creer. // En ciencia, acto de fe. // En economía, superstición. // En filosofía, lo que dicen los chistes. // En la vida práctica, lo que hay que ocultar.
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